Adriana Moreno Cordero
Cuando Félix Salgado Macedonio se sentó frente a los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación iba, -se supone-, con “la cabeza fría y el corazón caliente”, pero también con la absoluta certeza de que el máximo Tribunal le devolvería su candidatura por Morena al gobierno del estado de Guerrero, sobre todo en un escenario en el que puede observarse prácticamente a diario, esta lucha estéril para que un Poder se subordine a otro, cuando lo que debería de prevalecer es derecho sobre la política y no al revés como insiste en hacerlo Morena.
Hay que insistir en que la decisión que tomó el TEPJF, fue un triunfo para el derecho y dicho Tribunal se reivindicó.
El senador con licencia cambió su estrategia, dejando atrás sus discursos incendiarios y amenazantes dirigidos al Instituto Nacional Electoral y en específico, a los consejeros Lorenzo Córdova y Ciro Murayama. Se mesuró y declaró que su movimiento era pacífico, siempre firmando con la frase: “hay toro” y mostrando que él es quien controla totalmente a sus seguidores. No obstante, el autodenominado “Toro”, “respiró por la herida” y propuso una gran reforma al sistema Judicial y Electoral, situación que derivaría en la desaparición del INE.
El hecho de que a estas alturas Morena se quede sin candidato en Guerrero, no representaría un golpe tan duro si nos atenemos a que ese instituto político, tiene un gran peso y representación en el estado y que podría conseguir la victoria aún sin candidato, aunque es más que evidente que Salgado Macedonio no pudo soportar el “balde de agua helada” que le significó haber perdido la candidatura.
Aunque inicialmente el propio exabanderado guerrerense argumentó no tener un Plan “B” porque estaba muy seguro de obtener de nueva cuenta la candidatura, hay algunas opciones que sin duda ya está considerando el frustrado abanderado.
Una de ellas, la que de hecho tomará, es que la candidata de Morena podría ser una mujer muy cercana a Félix Salgado y se trata de su hija, Evelyn Salgado Pineda, quien la haría de “Juanita”, es decir asumiría ella la candidatura y una vez que el triunfo la favoreciera, pediría licencia a favor de su padre. Además, estaría garantizado que su hija no le arrebataría la gubernatura, entre otras razones porque la experiencia en la administración pública que tiene la hija mayor del “Toro”, es nula. Solo se desempeñó como titular del DIF cuando Salgado fue presidente municipal de Acapulco.
Esta estrategia la puso en evidencia el senador con licencia cuando en el mitin que encabezó en la Alameda de Chilpancingo, aseguró que será gobernador de Guerrero, lo cual tiene sentido porque de llegar Evelyn Salgado al Palacio de Gobierno de Chilpancingo, será su padre quien gobierne.
morcora@gmail.com