Nos comentan que pese a que muchos aún se muestran renuentes a reconocer que este gobierno es diferente a los que le antecedieron, lo sucedido ayer en el Senado sería una muestra de que “ya no es lo mismo” y que la famosa línea de Palacio dejó de operar por decisión propia, al menos en la definición de la propuesta de Morena para el relevo de Olga Sánchez Cordero en la presidencia de la mesa directiva de la Cámara alta. Sin embargo, la decisión en favor del poblano Alejandro Armenta —apoyado éste sí por la operación de Ricardo Monreal, su padrino político— profundizó la distancia de Andrés Manuel López Obrador respecto a Ricardo Monreal. Ahora habrá que ver si la necesaria operación cicatriz entre los miembros de la bancada de Morena curará de manera eficaz las heridas o sólo restañará en lo superficial, en espera de la Gran Definición.
¿Maximato electoral?
En franco declive político y con explicable premura, dicen que los mandarines del INE, tan democráticos ellos, empezaron a maniobrar para conducir su propia sucesión, en una suerte de reelección por interpósita(s) persona(s). Al hacerlo, estarían incurriendo en actos anticipados de precampaña, pues están buscando liderazgos partidistas a toda prisa para recomendar a sus candidatos y asegurarse tranquilidad después de salir, en abril del año que entra. Lo peor es que, explicablemente, patrocinan perfiles deliberadamente muy bajos, con espacios especiales en primeras planas, y en eventos en el país y en el extranjero, con la intención de seguir manejando la maquinaria a tras mano. Eso lo deberían saber los preseleccionados, y darse cuenta de que esa “ayuda” y el beso del diablo son exactamente lo mismo. Al interior del instituto dicen que es tiempo de defender al INE, pero de sí mismo, o cuando menos de este grupo político-electoral, que podría poner en peligro la marca entera por ambiciosos. En radio pasillo se escucha decir: “Yo defiendo al INE, pero no a estos directivos”.
Piedras en el camino
A partir hoy llega a Puebla el operador del grupo de Manuel Bartlett, Rodrigo Abdala Dartigues, quien ocupará la titularidad de la delegación de la Secretaria del Bienestar; en tanto que Francisco Ramos Montaño, fungirá como delegado de la Secretaría de Gobernación. Con estos movimientos, de forma sorpresiva, fue relevada, Vida Inés Vargas, quien venía trabajando de forma coordinada con el gobierno del estado y en conjunto entregaron buenos resultados para atender la pandemia y sus consecuencias. Dicen que Abdala, junto con otros operadores federales traerán en “carro de hacienda” al flamante líder de la Jucopo en San Lázaro.