En su primera encíclica Magnifica humanitas, el Papa León XIV recurrió a una cita de J. R. R. Tolkien para reflexionar sobre la responsabilidad ética del ser humano frente a los avances tecnológicos. El Pontífice recordó un pasaje de El retorno del rey, donde Gandalf afirma: “No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir”.
León XIV destacó que esta enseñanza del escritor británico, a quien definió como “un autor católico del siglo XX”, ilustra cómo la construcción de una civilización del amor no depende de gestos espectaculares, sino de pequeñas fidelidades cotidianas capaces de resistir la deshumanización. El Papa vinculó esta reflexión con el impacto de la inteligencia artificial, advirtiendo que su uso sin control puede convertirse en una amenaza para la dignidad humana y el equilibrio social.
El Pontífice subrayó que, al igual que en la obra de Tolkien, donde los hobbits representan la defensa de la naturaleza frente a los orcos asociados con la maquinaria bélica, la humanidad debe optar por un camino que preserve la vida y la justicia. En este sentido, llamó a desarmar las palabras, cultivar un sano realismo y relanzar el diálogo como vías para enfrentar los riesgos de la tecnología y promover la paz.
La encíclica también aborda otros temas como la esclavitud y los conflictos armados, reiterando que no existe la “guerra justa” y que ningún algoritmo puede hacer moralmente aceptable la violencia.