El peso mexicano atraviesa una racha favorable en 2026 y analistas consultados por Citi prevén que esta tendencia se prolongue hacia 2027, respaldada por la estabilidad macroeconómica, el control de la inflación y la confianza de los mercados internacionales.
De acuerdo con la encuesta, el tipo de cambio se mantendría en un rango de entre 16.50 y 17.20 pesos por dólar hacia finales de este año, consolidando al peso como una de las divisas emergentes más fuertes frente al dólar.
Entre los factores que explican su desempeño destacan la política monetaria restrictiva del Banco de México, el flujo récord de remesas, la llegada de inversión extranjera directa y el impulso del nearshoring, que ha fortalecido la demanda de pesos.
Los analistas también resaltan que la estabilidad política tras el inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum ha contribuido a generar confianza en los mercados.
No obstante, advierten que la volatilidad externa, las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos y las tensiones geopolíticas podrían representar riesgos para la moneda mexicana en los próximos meses.