Claudia Bolaños
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que desde hace décadas varias economías de países considerados desarrollados dependen en buena medida de la producción de armamento, lo que, a su juicio, alimenta una lógica de guerra que termina generando sufrimiento entre los pueblos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria recordó que en su primera participación en la cumbre del G20 planteó una propuesta para redirigir parte del gasto militar mundial hacia programas de desarrollo.
Explicó que sugirió que si tan solo el 1 por ciento de los recursos que se destinan globalmente a la producción de armas se orientara a un programa de reforestación similar a Sembrando Vida, se podrían recuperar millones de hectáreas y generar empleo para alrededor de 10 millones de personas.
La presidenta señaló que el impacto sería aún mayor si el porcentaje destinado al desarrollo fuera más alto, como 10 o incluso 20 por ciento del gasto militar global.
Sostuvo que si los recursos que actualmente alimentan la industria de la guerra se orientaran hacia el desarrollo pacífico y la protección ambiental, el panorama mundial podría ser distinto y se reducirían problemas como la pobreza y la desigualdad.