Claudia Bolaños
El programa de regularización de gasolineras y gaseras impulsado por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) abrió la posibilidad de avanzar hacia un esquema de regulación para las instalaciones de autoconsumo de combustibles que operan dentro de miles de empresas en el país, a partir de los resultados alcanzados en el ordenamiento del sector hidrocarburos.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre la viabilidad de ampliar el alcance del Registro Nacional de Gasolineras y Gaseras de Gas LP (RENAGAS), luego de que este mecanismo logró incorporar a cerca del 92 por ciento de las instalaciones del país, alrededor de 17 mil unidades, bajo criterios de cumplimiento ambiental y de seguridad industrial.
El RENAGAS, implementado por la ASEA bajo la dirección de Armando Ocampo, es considerado un mecanismo inédito de ordenamiento, al permitir una regularización gradual de las instalaciones, reducir sanciones y limitar clausuras únicamente a casos estrictamente necesarios, lo que ha favorecido el cumplimiento voluntario por parte de las empresas del sector.
El planteamiento expuesto en la mañanera evidenció un vacío regulatorio, ya que aunque existen alrededor de 500 permisos formales para autoconsumo de combustibles, se estima que más de 14 mil empresas cuentan con instalaciones internas que operan sin regulación ambiental ni medidas de seguridad industrial equivalentes a las exigidas a gasolineras o gaseras, lo que implica riesgos para trabajadores, comunidades y el medio ambiente.
Ante este escenario, la presidenta indicó que el tema será evaluado por la Secretaría de Energía, con el fin de analizar, junto con otras instancias, la viabilidad de ampliar el RENAGAS o de establecer un esquema específico de regulación para el autoconsumo industrial de combustibles.