La modernización del Acuerdo Global entre México y la Unión Europea representa mucho más que un tratadocomercial. Es una invitación para que el campo mexicano dé el siguiente gran paso en su historia.
Hoy, el libre acceso de aranceles para alrededor del 83por ciento de los productos agroalimentarios mexicanos elimina una barrera importante, pero deja en evidencia que el verdadero reto ya no está en las aduanas, sino dentro de nuestras unidades de producción.
Europa no compra únicamente alimentos, compra confianza.
El consumidor europeo exige conocer el origen de lo que consume, cómo fue producido, qué impacto tuvo en el ambiente y si durante todo el proceso se respetaron estándares sanitarios, laborales y de bienestar animal. En otras palabras, el valor agregado comienza mucho antes de que el producto llegue al anaquel.
Pero la sostenibilidad no debe entenderse como una carga regulatoria. Es, en realidad, una ventaja económica, porque cada litro de agua ahorrado mediante sistemas inteligentes de riego representa menores costos de producción.
Asimismo, cada fertilización basada en análisis de datos reduce desperdicios y cada tonelada de carbono no emitida, mejora la imagen del producto y abre oportunidades de financiamiento verde.
El reto, sin embargo, no puede recaer únicamente en los productores.
México necesita construir una política agroalimentaria de nueva generación donde universidades, centros de investigación, gobiernos estatales, organismos financieros y empresas tecnológicas trabajen bajo una misma estrategia nacional para la innovación rural.
Resulta indispensable crear un programa permanente de certificación internacional para pequeños y medianos productores, fortalecer laboratorios regionales especializados en inocuidad, ampliar la conectividad digital en el campo y facilitar créditos para la adopción tecnológica.
También es momento de impulsar el talento humano y un Sistema Nacional de Trazabilidad Agroalimentaria que permita documentar cada etapa del proceso productivo.
Europa está marcando la pauta mundial en economía circular, reducción de emisiones, agricultura regenerativa y digitalización. México tiene la oportunidad de incorporarse a esta tendencia no como proveedor de materias primas, sino como un socio estratégico capaz de ofrecer alimentos seguros, sostenibles y con alto valor agregado.
El poblano, Ignacio Mier Bañuelos, “A mitad del camino”
Con el objetivo de impulsar el desarrollo productivo y social de Puebla, el diputado federal de Morena por el Distrito 8, Carlos Ignacio Mier Bañuelos, avanza en su labor legislativa, con la presentación de 22 iniciativas de Ley y seis puntos de acuerdo en San Lázaro.
En su informe legislativo “A mitad del camino”, el representante popular se pronunció por romper las inercias detrás de un escritorio, pues un diputado debe ser el gran gestor de sus comunidades y tener contacto directo con el pueblo, para transformar su realidad.
Luis P. Cuanalo
@luiscuanalo
Presidente del Colegio de Ingenieros Agroindustriales de México, A.C. (CIAGROIN).
Empresario del sector agroindustrial.
CANACINTRA Sector agroindustrial.