Síguenos @ContraReplicaMX
Columnas
Ya es oficial: Laurence Stroll finalmente logró fichar para Aston Martin al genio del diseño y la aerodinámica Adrian Newey. El anuncio se hizo previo al Gran Premio de Azerbaiyán y en palabras del magnate “Adrian es la pieza más importante del rompecabezas”. A mediano plazo significa que la competencia por el campeonato de constructores y pilotos se hará más cerrada. Por supuesto que la parte económica fue muy importante (24 millones de euros) para convencer al ingeniero británico, pero hay otros aspectos que seguramente fueron de mayor peso en su decisión: Laurence Stroll es un tipo ambicioso y visionario que está muy involucrado con la marcha del equipo, pues no se limita a poner el dinero y quiere a toda costa ser un ganador. Newey entendió que es muy prometedor asociarse con alguien así, que vale la pena participar en su proyecto y para él, que también es un ganador, será un reto nuevo y excitante. Llegará a AM en marzo de 2025, pero comenzará a trabajar de lleno de cara al 2026, cuando la F-1 tendrá nuevas directrices técnicas. Entretanto dará su apoyo a la escudería.
Newey no será un empleado más, ahí está lo más interesante del asunto, será accionista y socio, tendrá voz en la dirección del equipo, libertad total de acción y podrá seleccionar a su personal técnico. Oficialmente su cargo será “Socio Técnico Gerente” y ejercerá sus funciones de liderazgo de tiempo completo, tanto en la fábrica, donde están por concluirse los trabajos del nuevo túnel de viento y del simulador, como en las carreras. De manera que se espera que su impacto sea inmediato.
Sin duda uno de los más satisfechos y contentos con la llegada de Adrian Newey a AM es Fernando Alonso, quien seguramente se está frotando las manos, pues sabe que ahora sí podrá competir en igualdad de condiciones por el campeonato de pilotos. Desde que salió de Renault, con el que obtuvo dos títulos (2005 y 2006), Fernando ha estado en equipos incapaces de darle un auto competitivo (sucesivamente McLaren, Ferrari y Alpine). Aunque no ha tomado buenas decisiones al momento de cambiar de escudería, siempre he considerado que el asturiano es el mejor piloto de Fórmula 1 desde Michael Schumacher, mejor que Hamilton y Verstappen, quienes, en su momento, han acumulado títulos y récords en buena medida por tener un monoplaza muy superior al del resto. Alonso es tan bueno que logra sacarle el 110% de rendimiento a coches que literalmente son carretas y, por si fuera poco, es el mejor desarrollador de autos en décadas, estoy seguro de que hará un gran equipo con el genio inglés. Ahora soy yo quien se frota las manos y seguramente muchos amantes de la categoría reina ávidos de presenciar batallas épicas sobre las pistas del mundo. Para Alonso ha sonado la tercera llamada tercera, será su última oportunidad.
Para cerrar algo más importante: con la reforma al poder judicial se ha iniciado el camino hacia la refundación del Estado mexicano. ¡Es una gran noticia!