Por Luis Carlos Rodríguez
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Luis Miranda, quien se jactaba de su compadrazgo con el entonces Enrique Peña Nieto y fue uno de sus operadores políticos, electorales y financieros desde el gobierno del Estado de México y después en el federal, era conocido por su trato áspero con la oposición y sus frases polémicas que iban del rústico a la prepotencia, lo mismo como secretario de Gobierno mexiquense, titular de Sedesol o subsecretario de Gobernación.
El ahora diputado federal, ya de bajo perfil, pero aún aficionado al golf, tiene en su haber un rosario de frases en su carrera política.
“Sí me falta y sí me falta estudiar, desgraciadamente no estudie psiquiatría para entenderla a usted”, respondió cuando comparecía en San Lázaro como titular de Sedesol a la diputada por Morena, Araceli Damián, quien lo cuestionó sobre su falta de capacidad y estudios en materia de conceptos como pobreza alimentaria.
“Así como se parten la madre los migrantes, pártanle la madre a los malos que quieren venir aquí a su pueblo a quitarles el orden, la paz y los beneficios”, en noviembre de 2016, siendo titular de Sedesol en un evento en Querétaro.
“El dinero es para programas como techos firmes, pisos, baños, drenaje, agua y empleo temporal; les pido señoras que no tengan a sus maridos de flojos”, junio de 2017, en Mazatlán, Sinaloa.
En octubre de 2018, en sesión del pleno de San Lázaro, Luis Miranda, diputado del PRI, protagonizó una zacapela de insultos y empujones con Gerardo Fernández Noroña, cuando se discutía el tema de la Estafa Maestra, que vinculó penalmente a Rosario Robles cuando fue titular de Sedesol, quien le heredó el cargo al compadre de Peña Nieto.