El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que Washington no llevará a cabo operaciones militares contra narcotraficantes en Latinoamérica sin el consentimiento de sus aliados regionales, pese a que el gobierno del presidente Donald Trump mantiene desde hace un año una campaña de ataques contra embarcaciones vinculadas al tráfico de drogas en aguas internacionales.
Rubio hizo estas declaraciones en Perú, acompañado de la presidenta Keiko Fujimori, quien anunció la incorporación de su país al “Escudo de las Américas”, coalición encabezada por Estados Unidos para realizar operaciones conjuntas contra los cárteles. Colombia, bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella, también se sumó recientemente a la iniciativa.
“Tenemos la capacidad de actuar unilateralmente, pero preferimos trabajar con nuestros aliados porque es la manera más efectiva de hacerlo”, afirmó Rubio, al subrayar que las acciones se realizarán conforme a la cooperación solicitada por cada país.
El funcionario concluyó su quinta gira por Sudamérica, en la que visitó Colombia y Ecuador para reforzar alianzas de seguridad con gobiernos afines a Trump. Durante el recorrido, reconoció la evolución de la estrategia estadounidense contra el narcotráfico y reiteró que las fuerzas armadas “aún harán volar barcos si es necesario”, evaluando cada operación de manera individual.
En paralelo, las fuerzas armadas estadounidenses confirmaron un ataque en el mar Caribe contra una embarcación que calificaron como de “narcoterroristas”, con saldo de tres personas muertas. Washington también ha intensificado operaciones conjuntas con Ecuador, transfiriendo a las autoridades locales a personas detenidas en embarcaciones sospechosas.
Fujimori, por su parte, destacó que la incorporación de Perú marca “una nueva era” en las relaciones bilaterales y aseguró que la soberanía de su país permanece intacta, manteniendo además vínculos comerciales con Asia y Europa.