Claudia Bolaños
El presidente Andrés Manuel López Obrador cuestionó la manifestación de supuestos normalistas de Ayotzinapa, y señaló que su gobierno no es represor, torturador ni desaparece a personas.
Este jueves, sostuvo que no se limitan las libertades y cuestionó: “¿Cuándo se había visto que quisieran
tumbar la puerta o tumbaran la puerta de Palacio?”.
Dejó en claro que su gobierno no reprime ni desaparece a nadie, tampoco ordena masacres
ni tortura, “no somos represores,entonces, ¿por qué es la inconformidad?, ah, porque se
sentían los dueños de México y se dedicaban a robar”.
En su confererencia desde Tamaulipas, criticó a los medios por dar tanta cobertura al hecho, y señaló a periodistas como Carlos Loret de Mola, Joaquín López-Dóriga y Ciro
Gómez Leyva.
Reiteró que nunca se había visto que se atacara tanto a un presidente desde la época de Francisco I. Madero.
Comentó que, además de los convenios de publicidad, los medios de información “estaban
metidos en todo” y todavía tienen contratos con el gobierno federal que “tenemos que
respetar”, aunque “algunos contratos leoninos los hemos modificado o cancelado”.
Sostuvo que eran quienes hacían los reclusorios, les dieron concesiones para el mantenimiento
de carreteras, para la construcción de hospitales y estaban involucrados en el “negocio” de
la distribución de medicamentos.
Comentó que el gobierno debía pagar 140 mil millones de pesos por la renta de nueve
hospitales administrados por privados y agregó que la decisión de comprarlos permitirá un
ahorro de 134 mil millones de pesos.
Consideró que esta es la explicación a los recientes hechos, en los que puntualizó que todavía
está por verse si participaron jóvenes de Ayotzinapa, pues “en una de esas es gente que
reclutan para llevar a cabo estas acciones: mercenarios, porros”.