Más de cincuenta años de luchas, violencias y desplazamientos tuvieron que atravesar las comunidades de San Onofre, en la región de los Montes de María, para ver realizado uno de sus más importantes y vitales sueños: tener tierra para cultivar.
Ese anhelo se materializó por fin con la entrega de 1.414 hectáreas por parte del Gobierno del Cambio a 130 familias de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) y comunidades afrodescendientes, en un acto simbólico que tuvo lugar el pasado 21 de marzo, durante la agenda de Gobierno con el Pueblo, con la presencia del presidente Gustavo Petro Urrego y de todo su gabinete en el sur del Caribe.
La finca en cuestión está conformada por los predios: El Mono, Buenos Aires, La Comandancia y Zipataca.
“Esta tierra sí es mía”, cantaron los campesinos al recibir la tierra, en referencia a la canción “Esta tierra no es mía”, del Sexteto Tabalá.
“Si quienes tienen la tierra hoy por miles de hectáreas en el Caribe colombiano nos la venden, nosotros la repartimos al campesinado y aquí habrá paz por generaciones", expresó el mandatario.
“Democratizar la tenencia de la tierra en el Caribe colombiano es acabar con el feudalismo", resaltó el jefe del Estado durante el encuentro con las comunidades.
Sostuvo que generaciones de aquí en adelante, incluida la presente, aprenderán que “si la tierra se cultiva y el mar se pesca, lo que se construye es riqueza, vida y paz, que es lo contrario de lo que se ha hecho".
Por último, el mandatario pidió a la Agencia Nacional de Tierras (ANT) convertir a los Montes de María en una Zona de Reserva Campesina.