La mutación E484K del SARS-CoV-2 detectada en Jalisco el pasado 27 de enero podría ser una variante local del virus y no tratarse de las cepas identificadas en Brasil y Sudáfrica con esta misma mutación, señaló Natali Vega Magaña, jefa del Laboratorio de Diagnóstico en Enfermedades Emergentes y Reemergentes (LaDEER), del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara, donde fue detectada la mutación.
Informó que, de los cuatro pacientes, uno de ellos tuvo contacto con una persona extranjera en Puerto Vallarta, donde inició la infección, mientras que dos son personas que no reportaron haber tenido contacto con gente que haya viajado al extranjero.