El Partido Acción Nacional (PAN) expresó su respaldo a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) la citara a declarar como parte de una investigación relacionada con un operativo en el que habrían participado agentes extranjeros en el estado.
La dirigencia nacional del PAN, encabezada por Jorge Romero Herrera, calificó el caso como una presunta persecución política y acusó al partido Morena de utilizar las instituciones del Estado para intimidar a gobiernos de oposición. Según el partido, la acción de la FGR forma parte de una estrategia más amplia contra autoridades que han combatido al crimen organizado en sus entidades.
Romero sostuvo que existe un uso “faccioso” del aparato estatal y llamó a la ciudadanía a manifestarse en defensa de la gobernadora, al tiempo que reiteró que su administración ha dado resultados en materia de seguridad y enfrenta directamente a la delincuencia organizada.
En respuesta, el PAN anunció que mantendrá su respaldo político a Campos y advirtió que no permitirá lo que considera una campaña de hostigamiento en su contra, insistiendo en que el caso debe analizarse sin sesgos partidistas.
El posicionamiento ocurre en medio de un clima de confrontación política entre el oficialismo y la oposición, donde ambos bandos se acusan mutuamente de proteger o perseguir a actores vinculados con el crimen organizado.