El Comité de Expertos convocado por la presidenta Claudia Sheinbaum determinó que la extracción de gas natural mediante fracturación hidráulica, conocida como fracking, podría avanzar en México bajo una serie de condiciones relacionadas con el uso de agua, la protección ambiental y la participación de las comunidades.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que antes de avanzar hacia una siguiente etapa será necesario determinar en qué zonas es viable la actividad, además de conocer la disponibilidad de agua salada y la cantidad de gas existente.
La evaluación contempla las cuencas Sabinas-Burro-Picachos, ubicadas entre Coahuila y Nuevo León, así como una región del noreste de Tamaulipas. En contraste, el comité descartó la cuenca Tampico-Misantla debido a criterios relacionados con la protección social, la biodiversidad y la densidad demográfica.
Uno de los principales requisitos planteados consiste en utilizar únicamente agua salada para los trabajos. Por ello, antes de iniciar cualquier actividad será necesario perforar pozos que permitan confirmar la existencia y disponibilidad suficiente de este recurso.
El grupo de especialistas también señaló la necesidad de confirmar las reservas de gas natural presentes en yacimientos no convencionales y aplicar prácticas adecuadas para el manejo de residuos.
Entre las recomendaciones se encuentra además realizar consultas previas, libres e informadas a la población de las zonas involucradas, incentivar la participación de proveedores locales para generar empleo regional y establecer un sistema de monitoreo científico externo e independiente.
El comité planteó también que la política energética debe mantener como prioridad la incorporación de fuentes renovables y la aplicación de medidas de eficiencia energética, al tiempo que se busca incrementar la producción nacional de gas natural.
Sheinbaum indicó que los resultados presentados corresponden a una primera etapa de análisis y que los 54 científicos participantes continuarán con las investigaciones antes de determinar la viabilidad de avanzar hacia nuevas fases.