La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) nos recomienda (apoyada en estudios científicos) seguir una dieta saludable para nuestra salud y la del planeta. Dice que gran parte del secreto está basada en la elección de nuestros alimentos. Nos orienta: “las dietas sostenibles son aquéllas que (con bajo impacto ambiental) contribuyen a la seguridad alimentaria, nutricional y a una vida saludable para las generaciones presentes y futuras.
Deben ser dietas protectoras y respetuosas de la biodiversidad y de los ecosistemas; culturalmente aceptables, accesibles; económicamente justas y asequibles; nutricionalmente adecuadas, seguras y saludables: mientras optimizan recursos naturales y humanos”.
Nos recomienda priorizar alimentos de origen vegetal: frutas, verduras, nueces, semillas, legumbres y granos enteros. De producción local y de temporada. Que nos proveen vitaminas (complejo B, vitamina E), minerales (hierro, zinc, cobre, potasio, calcio), energía (carbohidratos), fibra, antioxidantes, fitonutrientes, proteínas vegetales que son excelente fuentes de grasas monoinsaturadas.
Es urgente que reconsideremos nuestras costumbres alimentarias que incluyen mucha carne roja. Sabemos que las proteínas provenientes del pescado son de muy buena calidad y no tienen nada que envidiarle a las de la carne roja. Los pescados como el atún, el salmón, sardinas y la lubina son excelente fuente de grasas cardiosaludables, ácidos grasos omega 3 y también de yodo, potasio, fósforo, selenio y vitaminas B6, B12, D y E.
*Carlos Alvarez Flores, Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.
Experto en Gestión de Residuos y Cambio Climático
www.carlosalvarezflores.com y Twitter @calvarezflores