Teherán fue blanco de ataques aéreos este martes, mientras funcionarios iraníes llamaron a jóvenes y comunidades a formar cadenas humanas alrededor de centrales eléctricas y puentes estratégicos, en medio de la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de bombardear infraestructura si Irán no reabre el estrecho de Ormuz.
Trump advirtió que destruiría centrales eléctricas y puentes si el tráfico marítimo no se restablece en el estrecho, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial. Aunque continúan las conversaciones diplomáticas, Irán rechazó la última propuesta estadounidense y persiste la incertidumbre sobre un posible acuerdo. Expertos internacionales alertaron que ataques de tal magnitud podrían constituir crímenes de guerra.
Las movilizaciones ciudadanas se extendieron por varias ciudades. En Qazvin, unos 300 estudiantes y trabajadores rodearon la central eléctrica Shahid Rajaee, que aporta el 3.5% de la energía nacional. En Kazerún, alrededor de dos mil personas formaron una cadena humana alrededor de la central de ciclo combinado, mientras que en Bushehr, Dezful, Kermanshah y Semnan se registraron acciones similares.
Las campañas, como “Juventud Iraní por un Mañana Brillante”, subrayaron la importancia de proteger la infraestructura energética esencial para hospitales, industrias y la vida cotidiana, en rechazo a las amenazas de ataques contra el país.