Por segunda noche consecutiva, Rusia lanzó intensos bombardeos sobre Ucrania, lo que dejó un saldo de al menos 22 personas muertas, según informaron las autoridades locales. Los ataques se produjeron después de que Estados Unidos decidiera suspender el suministro de imágenes satelitales al gobierno ucraniano.
La Casa Blanca tomó esta determinación luego de la tensa reunión entre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y su homólogo estadounidense, Donald Trump. Según informes, Washington busca presionar a Kiev para que considere un acuerdo de paz con Moscú.
La interrupción del apoyo satelital afecta directamente la capacidad de Ucrania para lanzar ataques estratégicos en territorio ruso y defenderse de los bombardeos, lo que agrava su vulnerabilidad ante la ofensiva del Kremlin.
“Esto es lo que sucede cuando alguien apacigua a los bárbaros”, expresó en X el presidente de Polonia, Donald Tusk. “Más bombas, más agresión, más víctimas. Otra noche trágica en Ucrania”.
El conflicto sigue cobrando vidas. El viernes por la noche, al menos 11 personas murieron en una ciudad de la región de Donetsk, mientras que otras siete fallecieron en distintos ataques en localidades cercanas al frente de batalla. Además, un dron impactó contra un taller en la región de Járkiv, provocando la muerte de tres personas, y otra víctima fatal fue reportada en la misma zona debido a bombardeos.
El gobernador regional de Donetsk, Vadym Filashkin, declaró un día de luto el sábado y advirtió que los equipos de rescate aún buscan víctimas entre los escombros.
Zelenski denunció que Rusia utilizó una táctica de doble ataque en la ciudad de Dobropillya: primero disparó dos misiles balísticos y posteriormente lanzó un ataque dirigido contra los equipos de rescate que respondían a la emergencia. Como resultado, 47 personas, incluidos siete menores de edad, resultaron heridas.
“Es una táctica de intimidación vil e inhumana a la que los rusos suelen recurrir”, afirmó el mandatario ucraniano.
Los ataques recientes ocurrieron apenas un día después de que el ejército ruso golpeara infraestructuras energéticas ucranianas con decenas de misiles y drones. Estos ataques afectan el suministro de electricidad y calefacción a la población, además de impactar la producción de armamento, un recurso clave para la defensa de Ucrania.
Imagen: AFP