El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se comprometió este martes a esclarecer por completo el intento de asesinato contra el expresidente Donald Trump, ocurrido el 13 de julio, y aceptó la renuncia de Kimberly Cheatle, quien hasta ahora se desempeñaba como directora del Servicio Secreto estadounidense.
“La revisión independiente para llegar al fondo de lo ocurrido el 13 de julio continúa y espero evaluar sus conclusiones. Todos sabemos que lo que pasó ese día nunca volverá a suceder. A medida que avanzamos, le deseo a Kim todo lo mejor y planearé nombrar un nuevo director pronto”, señaló Biden en un comunicado oficial.
La renuncia de Cheatle se produjo tras varios llamados de legisladores y críticas de ambos partidos, así como después de su comparecencia en un comité de la Cámara de Representantes el lunes.
“Jill y yo agradecemos a la directora Kim Cheatle por sus décadas de servicio público. Ella ha dedicado y arriesgado su vida desinteresadamente para proteger a nuestra nación a lo largo de su carrera en el Servicio Secreto de los Estados Unidos”, destacó Biden sobre la funcionaria, que había sido nombrada por su administración en septiembre de 2022.
El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro N. Mayorkas, también expresó su gratitud hacia Cheatle, reconociendo su carrera de más de 29 años en el Servicio Secreto. “Ha servido en el Servicio Secreto durante más de 29 años, ascendiendo de rango gracias a su talento, trabajo duro, dedicación desinteresada a la misión e integridad”, señaló Mayorkas en otro comunicado.
Durante su comparecencia en el Congreso, Cheatle admitió que el intento de asesinato contra Trump representó el mayor fallo operativo de la agencia en décadas. Aceptó la responsabilidad completa por el lapso en la seguridad y aseguró que está cooperando con las investigaciones en curso.
El ataque ocurrió mientras Trump participaba en un mitin en Butler, donde fue herido de bala en una oreja. El tirador, un joven de 20 años, había trepado a un tejado a unos 140 metros del expresidente, fuera del perímetro de seguridad. Testigos habían alertado sobre la sospechosa presencia del agresor dos minutos antes de los disparos. El tirador fue abatido por agentes del Servicio Secreto y aún se desconocen sus motivos.
Foto Especial