El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, advirtió que el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) es el de crecimiento más acelerado registrado hasta ahora y que se expande con mayor rapidez que los esfuerzos desplegados para contenerlo.
De acuerdo con cifras oficiales al 25 de agosto, la epidemia acumula 5 mil 713 casos confirmados y 2 mil 744 muertes, con un promedio de 500 nuevos contagios cada semana. Mujeres y niños figuran entre los sectores más afectados.
Guterres calificó la crisis como una “tragedia humana” y subrayó las dificultades para enfrentarla en un país marcado por décadas de conflicto armado, sistemas sanitarios debilitados e infraestructura insuficiente. Más de 40 trabajadores de la salud han perdido la vida durante la respuesta y otros han resultado infectados, mientras centros de tratamiento y ambulancias han sido blanco de ataques.
La estrategia, encabezada por el Gobierno congoleño con apoyo de la ONU, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y socios internacionales, busca reforzar la vigilancia epidemiológica, el acceso a tratamiento, la participación comunitaria y la prevención de nuevos contagios.
La ONU ha destinado más de 80 millones de dólares de fondos comunes y presentó un plan humanitario de 2 mil 130 millones, del cual solo se ha financiado el 48 por ciento. Guterres solicitó los mil 100 millones restantes y advirtió que los recursos actuales alcanzarán únicamente para “semanas, no meses”.