El mexicano Hernán Geovani Ojeda Elenes, de 48 años y originario de Culiacán, aceptó este jueves su culpabilidad en delitos relacionados con la producción y tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos, informó el Departamento de Justicia.
Ojeda Elenes reconoció haber participado entre 2019 y 2024 en una conspiración para fabricar y distribuir la droga, en complicidad con su padre, Hernán Domingo Ojeda López, ambos vinculados al Cártel de Sinaloa. Según las investigaciones, adquirían precursores químicos como 4-piperidona y N-fenilpiperidin-4-amina a empresas de China, que luego eran procesados en laboratorios clandestinos en México.
Las autoridades estadounidenses señalaron que Ojeda Elenes fue responsable de la producción y envío de varias toneladas métricas de fentanilo, destinadas al mercado estadounidense. Por estos cargos, enfrenta una pena mínima de 10 años de prisión y una máxima de cadena perpetua.
El fiscal general adjunto A. Tysen Duva subrayó que el caso envía un mensaje contundente: quienes fabriquen y trafiquen drogas letales serán perseguidos y procesados sin importar dónde operen, como parte de la estrategia para proteger a la población estadounidense y desmantelar organizaciones criminales transnacionales.