La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, inauguró 16 unidades eléctricas que se integran a la flota del Metrobús, como parte de la estrategia de movilidad sustentable y reducción de emisiones contaminantes en la capital. Los vehículos operarán en la Ruta E-10, que conecta Amajac (antigua glorieta Colón) con las estaciones 1 y 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, dentro del corredor confinado de la Línea 4.
Las unidades, fabricadas por la marca Sunwin, modelo SWB6859EV, cuentan con numeración interna del 5057 al 5072 y forman parte de la empresa Conexión Centro Aeropuerto (CCA), bajo la operación de Grupo CISA, presidido por Jesús Padilla Zenteno. Cada vehículo tiene capacidad para 61 pasajeros, con 26 asientos, cuatro de ellos abatibles para personas con discapacidad, además de espacio para perros guía.
Con una longitud de 8.5 metros y entrada baja para facilitar el acceso, los autobuses están equipados con ventanas panorámicas, puertos USB, cámaras interiores y exteriores, validadores y sistema de geolocalización. Su autonomía alcanza los 260 kilómetros y la carga completa de sus baterías se realiza en dos horas y media.
Las unidades están limitadas a circular a 50 kilómetros por hora y estarán a cargo de 45 operadores distribuidos en tres turnos para cubrir la mayoría de los horarios del aeropuerto. El diseño ergonómico de los interiores busca ofrecer mayor comodidad tanto a usuarios como a conductores.
La incorporación de estos vehículos eléctricos representa un avance significativo en la reducción de gases de efecto invernadero y refuerza el compromiso de la Ciudad de México con la movilidad sustentable rumbo a eventos internacionales como la Copa Mundial de la FIFA 2026.