El Día de Muertos, y en especial los tradicionales altares, no serían lo mismo sin las famosas calaveritas de azúcar, y en San Luis Potosí, ya se puede ver una gran variedad entre diferentes comercios del centro histórico.
Ya sea de azúcar, chocolate, amaranto, de diversos tamaños, una calaverita es un detalle que no puede faltar para la ofrenda a los que ya no están con nosotros, y aunque solo son algunos días de fiesta, los creadores como Rosario Navarro, se preparan varios meses antes para tener listo sus productos.
Según explica, el proceso no es difícil, sin embargo, si es elaborado y requiere de mucha creatividad, desde derretir y moldear la azúcar, el enfriamiento, y decorar con azúcar glas de colores vividos para que quede una calaverita llamativa y alegrar el regreso de los difuntos.
“La azúcar hay que ponerla en un cazo a derretir, luego ya se pone en los moldes, se van adornando, tiene su elaboración y su quemada de manos, no creas que no”.
Doña Rosario afirma que la tradición no ha muerto, por el contrario, la demanda es cada vez más, en parte por la difusión y apoyo que da, según dijo, el Gobierno del Estado a estas festividades.
“Gracias a dios todavía no se ha perdido esta tradición, esto es lo único que le damos gracias al gobierno que ha hecho mucho por ayudar estos eventos, al señor Gallardo es una persona que ha levantado mucho las festividades de los Muertos, es una cosa hermosa”.
Desde su puesto, lleno de dulce y colores, Rosario es testigo de cómo las tradiciones pasan degeneración en generación, con las mamás y abuelitas que llegan con los pequeños a comprar calaveritas y explicarles la importancia de honrar a los que ya no están.