La activista Samara Alejandra Martínez Montaño convocó a una movilización para promover el reconocimiento del derecho a una muerte digna y la regulación de la eutanasia y la muerte médicamente asistida en México, mediante la iniciativa conocida como Ley Trasciende.
La marcha está programada para el próximo 28 de agosto a las 9:00 horas. El punto de reunión será el Palacio de Bellas Artes y desde ahí los participantes avanzarán hacia Palacio Nacional, donde se prevé entregar el trabajo desarrollado durante los últimos años en torno a esta propuesta.
La convocatoria está dirigida a pacientes con enfermedades crónicas, familiares, personas cuidadoras, académicos y ciudadanos que respalden la discusión sobre la autonomía y el derecho a decidir sobre el final de la vida. Como parte de las recomendaciones para asistir, se plantea utilizar ropa en tonos blanco o beige y llevar pancartas relacionadas con la autonomía médica.
La iniciativa Ley Trasciende plantea modificar el marco normativo para que personas con enfermedades terminales o padecimientos que deterioren de manera irreversible su calidad de vida puedan solicitar de forma voluntaria la eutanasia o la muerte médicamente asistida.
Martínez Montaño ha impulsado esta propuesta a partir de su propia experiencia con padecimientos graves, entre ellos insuficiencia renal crónica terminal y lupus eritematoso sistémico. Durante su proceso médico ha enfrentado intervenciones quirúrgicas, dos trasplantes renales que no resultaron exitosos, hemodiálisis, diálisis peritoneal y diversos tratamientos.
La activista también ha promovido una petición ciudadana para respaldar la iniciativa, la cual ha reunido más de 170 mil firmas. El movimiento sostiene que la voluntad y autonomía de cada persona deben ser elementos centrales en las decisiones relacionadas con la atención médica al final de la vida.
Actualmente, la legislación mexicana permite la voluntad anticipada, mediante la cual una persona puede rechazar tratamientos que prolonguen artificialmente su vida, pero la eutanasia y la muerte médicamente asistida continúan prohibidas por el marco legal vigente.
En este contexto, la movilización busca colocar nuevamente el tema en la discusión pública y promover cambios legislativos que permitan regular la muerte médicamente asistida bajo criterios establecidos y con respeto a la decisión de cada paciente.