Es sintomático el hecho de que hayan sido Cecy Flores y su hija María de Jesús Valenzuela Flores, las primeras personas con certificado que las legitima como buscadoras de desaparecidos, como si se tratara de una actividad que es remunerada, aunque en algunos casos lo sea, buscar a los desaparecidos.
Cecy y su hija requerían con urgencia que algo o alguien las legitimara como lo que no son. Porque sus tres hijos no son víctimas sino victimarios de la sociedad mexicana.
CONOCER bajo el Estándar de Competencia EC1542, certifica cualquier actividad que la persona compruebe que dedica su tiempo. Nada tiene de extraordinario, aunque debe resaltarse la búsqueda de notoriedad de Cecy y su hija.
Ante esta perspectiva de certificación un carterista puede certificar su actividad con el testimonio de sus víctimas.
La SEP, con la ingenuidad que le caracteriza desde que la encabeza Mario Delgado, da fe de que la certificación significa que, por primera vez, una madre y una hermana buscadoras son reconocidas por su acompañamiento, capacitación, evaluación y por el cual recibieron la certificación oficial que actualmente no poseen las madres buscadoras. Es decir, descalifica a otros colectivos que no sean los que la oposición adopta.
"Hoy abrimos un nuevo camino en la búsqueda de personas en México", afirmó Cecy, como si se tratara de algo extraordinario un trámite burocrático de tres semanas por el cual tuvo que pagar 1,500 pesos por cada una.
Ojalá apareciera, por lo menos uno de los tres hijos de Cecy Flores, porque ahorraría mucho tiempo a las auténticas madres buscadoras señalando dónde enterraron a otros jóvenes. Los hijos de Cecy Flores saben dónde abandonaron cuerpos porque confiesa Cecy que pertenecían al crimen organizado.
La oposición se une a este tipo de espectáculos desde hace varios años, con la intención de acreditar, certificar, que el gobierno no hace nada por los desaparecidos, el hecho radica en que no se utiliza el dolor ajeno como capital político ni se expongan las tragedias como logros partidistas. No se hace mucho escándalo en los medios acerca de las 16 mil personas localizadas y consideradas desaparecidas, según cifras dadas a conocer por Segob y certificadas por colectivos.
De las más de 16 mil localizaciones reportadas, 6 mil 939 casos fueron obtenidos mediante cruces administrativos en la Plataforma Única de Identidad, 4 mil 788 casos en coordinación con entidades federativas, mil 214 personas encontradas con vida por la Comisión Nacional de Búsqueda en territorio y 3 mil 473 localizaciones a través de la Alerta Nacional de Búsqueda Inmediata.
Se trabaja en la localización de desaparecidos aunque haya quienes utilizan ese dolor como consigna partidista. Algunos colectivos evitan acudir al gobierno, porque los apapachan en la opsoción, esto incluye espacio en los medios y apoyo económico a su lucha.