China celebró este martes el 80 aniversario de la victoria en la guerra contra Japón con un imponente desfile militar en la Plaza Tiananmen, donde el presidente Xi Jinping reiteró que la humanidad enfrenta nuevamente la disyuntiva entre “la paz y la guerra, el diálogo o la confrontación”.
El acto solemne reunió a fuerzas terrestres, navales y aéreas, que mostraron equipo militar inédito, incluidos misiles nucleares de gran tamaño, en lo que expertos describieron como una exhibición de poder y modernización del ejército chino. El evento comenzó con 80 disparos de salva y la entonación del himno nacional, antes del discurso central de Xi.
El mandatario aseguró que la “revitalización de la nación china es imparable” y subrayó que la paz sólo puede sostenerse si los países se tratan con respeto e igualdad. Posteriormente, recorrió en limusina la avenida Chang’an para pasar revista a las tropas, quienes respondieron con consignas de disciplina, victoria y lealtad al Partido Comunista.
Entre los invitados especiales destacaron el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, cuya presencia marcó la primera visita de un jefe norcoreano a China en un desfile militar en más de seis décadas. Ambos acompañaron a Xi en todo momento, desde la ceremonia hasta la recepción en el Gran Salón del Pueblo, donde también estuvieron presentes 26 líderes extranjeros.
El cielo de Pekín fue escenario de un espectáculo aéreo con 26 helicópteros que formaron el número “80”, mientras las tropas marchaban con precisión milimétrica ante miles de asistentes que ondeaban banderas rojas bajo estrictas medidas de seguridad.
La jornada cerró con una gala conmemorativa en el Gran Salón del Pueblo, tras más de 18 horas de cobertura mediática y un fuerte despliegue de seguridad en la capital china.