El convenio firmado entre el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y Fundación Santander establece que la colección Gelman, integrada por 30 piezas con declaratoria de monumento artístico e histórico, saldrá del país en junio próximo rumbo al Faro Santander y no regresará sino hasta el 30 de septiembre de 2030. El documento también contempla la posibilidad de ampliar ese plazo mediante prórrogas, conforme a las disposiciones de exportación temporal.
La titular del INBAL, Alejandra de la Paz, había asegurado en febrero que el acervo debía volver en un máximo de cinco años, hacia 2031, sin mencionar la opción de extender el periodo. En aquella ocasión, durante la apertura de la exposición “Relatos modernos” en el Museo de Arte Moderno, afirmó que al término del plazo se tendría que firmar un nuevo convenio.
El acuerdo tripartita compromete al INBAL a expedir permisos de exportación temporal para evitar traslados recurrentes que pudieran dañar las obras, debido a los riesgos de manipulación, embalaje y montaje. Asimismo, se estipula que las piezas con declaratoria, entre ellas obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, María Izquierdo, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, deben inscribirse en el Registro Público de Monumentos y Zonas Artísticos.
Por su parte, Fundación Santander se obliga a notificar al INBAL y a los coleccionistas con al menos 60 días de anticipación cualquier exhibición que se realice en otra sede internacional.