El director de la DEA, Terry Cole, aseguró que la confesión de Ismael “El Mayo” Zambada en una corte de Nueva York demuestra que incluso los líderes criminales más poderosos pueden ser alcanzados por la justicia. “Durante años se creyó que era intocable. Hoy dijo una palabra que lo cambia todo: culpable. Ese instante representa el derrumbe de su imperio”, expresó durante una conferencia conjunta con la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi.
Cole destacó que la operación contra el líder del Cártel de Sinaloa fue posible gracias a un nivel de cooperación internacional sin precedentes. Subrayó que la DEA “no es solo una agencia estadounidense, sino el aliado más confiable del mundo en la lucha contra los cárteles”, y advirtió que la persecución continuará hasta capturar a cada uno de los jefes del narcotráfico.
El FBI también reconoció que la confesión de Zambada se logró gracias al trabajo coordinado entre México y Estados Unidos, con el objetivo de desmantelar la estructura criminal del Cártel de Sinaloa y demostrar que sus dirigentes no están fuera del alcance judicial.
Por su parte, Bondi agradeció públicamente la cooperación de las autoridades mexicanas en el arresto y extradición del capo. Resaltó que, durante la administración de Donald Trump, se ha llevado a más criminales ante la justicia que en gobiernos anteriores. Aunque no ofreció detalles específicos de cada caso, afirmó que la colaboración binacional ha permitido sentar a importantes narcotraficantes en el banquillo de los acusados.
Al ser cuestionada sobre por qué Zambada no enfrentará la pena de muerte en Estados Unidos, la fiscal aclaró que existe un acuerdo bilateral que impide solicitarla en procesos de extradición. “Eso aplica a él y a muchos otros, pero pasará el resto de su vida tras las rejas”, puntualizó.