El Departamento de Justicia demandó el lunes al gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, por una barrera flotante que el estado colocó en el Río Grande para evitar que los inmigrantes crucen a Estados Unidos desde México.
La demanda pide a un tribunal que ordene a Texas que elimine la barrera, que tiene unos 1,000 pies de largo y está formada por boyas de color naranja brillante del tamaño de una bola de demolición. La administración Biden dice que la barrera plantea preocupaciones humanitarias y ambientales, y que Texas la instaló ilegalmente sin permiso.
Lo anterior es la última escalada en la batalla legal en curso entre la administración de Biden y Abbott sobre la aplicación de la ley de inmigración.
Cabe señalar en los últimos meses, Abbott ha ordenado al estado que construya su propio muro fronterizo, arreste a inmigrantes por cargos de allanamiento de morada y envíe autobuses llenos de solicitantes de asilo a ciudades lideradas por demócratas en otros estados.
La demanda del Departamento de Justicia argumenta que la barrera flotante viola la Ley Federal de Ríos y Puertos, que prohíbe las obstrucciones en aguas navegables. La demanda también dice que la barrera podría dañar la vida silvestre y contaminar el Río Grande.
Abbott ha defendido la barrera flotante, diciendo que es necesaria para disuadir la inmigración ilegal. "Seguiremos tomando medidas para asegurar la frontera", dijo en un comunicado el lunes.
La demanda es el último desafío legal a las medidas de seguridad fronteriza de Abbott. En junio, un juez federal impidió que el estado arrestara a inmigrantes por cargos de allanamiento. Y en febrero, un juez federal ordenó a Texas que dejara de transportar a los solicitantes de asilo a otros estados.
Es probable que se apele la demanda del Departamento de Justicia, y no está claro cuánto tardarán los tribunales en resolver el asunto. Mientras tanto, la barrera flotante permanece en su lugar, lo que representa un peligro potencial para los inmigrantes y el medio ambiente.