Al menos 83 niños de Centros de Desarrollo Integral (Cendis) en Nuevo León presentan niveles elevados de plomo en la sangre, según estudios realizados a más de mil alumnos, lo que encendió alertas sanitarias y motivó acciones de seguimiento por parte de autoridades estatales.
De acuerdo con la Secretaría de Salud estatal, en coordinación con especialistas del Tec de Monterrey, se analizaron 1,239 menores, de los cuales 329 registraron presencia de plomo en el organismo; sin embargo, 83 casos presentan concentraciones consideradas altas, que van de 5 a 37 microgramos por decilitro.
Las autoridades informaron que al menos seis planteles concentran la mayor cantidad de casos, principalmente en municipios de la zona metropolitana de Monterrey como Escobedo, Apodaca, Monterrey y San Nicolás, siendo los Cendis 6 y 9 los más afectados.
Ante esta situación, se implementaron medidas de atención que incluyen seguimiento médico, ajustes en la dieta y actividad física de los menores, así como evaluaciones de neurodesarrollo en unidades especializadas. También se realizarán pruebas confirmatorias en laboratorios para precisar los niveles de exposición.
Hasta el momento, el origen de la contaminación no ha sido identificado, por lo que autoridades y especialistas buscan determinar las posibles fuentes, incluyendo factores ambientales o industriales en la región.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos abrió un expediente de queja para investigar posibles afectaciones a la salud de los menores y garantizar su derecho a un entorno seguro, mientras que expertos advierten que la exposición al plomo puede provocar daños graves, especialmente en niños, como retraso en el desarrollo, dificultades de aprendizaje y afectaciones neurológicas.