Autoridades de la Ciudad de México localizaron y clausuraron una toma clandestina de turbosina en un predio de la colonia San Antonio, en la alcaldía Azcapotzalco. El hallazgo se realizó el 17 de enero de 2026, luego de que personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) detectara un fuerte olor a hidrocarburo proveniente de un local ubicado sobre la avenida Tezozómoc.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) informó que el inmueble fue asegurado tras confirmarse que las válvulas conectadas al ducto estaban abiertas, lo que ocasionó un derrame de turbosina. El encargado del lugar se dio a la fuga al momento de la inspección, dejando expuesta la instalación ilegal.
Elementos de Pemex, en coordinación con fuerzas federales, realizaron trabajos de inteligencia que permitieron ubicar la toma clandestina. Una vez confirmada la conexión irregular, se desplegó un operativo de seguridad para evitar riesgos mayores y se inició el proceso de cierre técnico del ducto.