De acuerdo con el portal Político MX, la captura de Diego Rivera Navarro, alcalde de Tequila, Jalisco, ha generado cuestionamientos sobre el futuro político de su mentor, Carlos Lomelí, quien podría perder influencia en la definición de candidaturas rumbo a las elecciones de 2027. Incluso su intención de competir por la alcaldía de Guadalajara, anunciada en octubre de 2025, estaría en riesgo tras el escándalo.
Rivera Navarro fue detenido el 5 de febrero de 2026 por fuerzas federales en el marco de la Operación Enjambre, estrategia nacional contra la corrupción y la extorsión. La aprehensión fue confirmada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
La Fiscalía General de la República (FGR) le imputa delitos relacionados con delincuencia organizada, entre ellos:
* Presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), con la entrega de 40 millones de pesos anuales del erario.
* Liderar una red de extorsión desde el Ayuntamiento, cobrando cuotas a empresas tequileras, cerveceras y comerciantes locales.
* Secuestro y tortura de un precandidato de Morena y su suplente en 2021 para asegurar su posición política.
Junto al alcalde fueron arrestados tres funcionarios de su administración: Juan Manuel Pérez Sosa, director de Seguridad Pública; Juan Gabriel Toribio Villarreal, director de Catastro; e Isaac Carbajal Villaseñor, director de Obras Públicas.
Un juez de control dictó prisión preventiva mientras se define si Rivera Navarro será vinculado a proceso por delincuencia organizada y secuestro. El caso ha puesto en entredicho la red política de Lomelí y podría modificar el panorama electoral en Jalisco de cara a 2027.