El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó este viernes las acusaciones sobre una supuesta venta de alimentos provenientes de donaciones internacionales, en particular los enviados por el gobierno de México. El mandatario aseguró que los apoyos destinados a la población nunca han tenido un fin lucrativo y que el país no obtiene beneficios económicos de ellos.
Durante su comparecencia, Díaz-Canel destacó la transparencia en la distribución de las ayudas humanitarias recibidas de distintos países, organizaciones internacionales y grupos solidarios, en medio de la crisis generada por el bloqueo energético de Estados Unidos. Subrayó que los donativos se destinan principalmente a escuelas, comunidades vulnerables y centros de servicios sociales, con la participación de representantes de embajadas y organismos internacionales para garantizar credibilidad en el proceso.
El presidente cubano agradeció la solidaridad de México y los envíos realizados por la presidenta Claudia Sheinbaum, resaltando que estas acciones han sido fundamentales para apoyar a la población en momentos de dificultad.
Asimismo, Díaz-Canel denunció campañas de “intoxicación mediática” que, según dijo, buscan desacreditar la gestión de las donaciones y desvirtuar el esfuerzo de cooperación internacional.