El dictamen de la propuesta que reforma la Ley de Aguas Nacionales y expide una nueva Ley General de Aguas está próximo a ser liberado —posiblemente hoy o mañana— para su análisis y eventual votación la siguiente semana en el pleno de la Cámara de Diputados, informó el coordinador parlamentario de la bancada de Morena.
El retraso en la entrega del dictamen responde a la ampliación del periodo de audiencias públicas y reuniones con productores, comuneros, empresarios e industriales de varios estados, como Aguascalientes, Baja California, Chihuahua y Querétaro, con el fin de recoger sus inquietudes antes de avanzar con la ley.
Después de escuchar a los distintos sectores, el bloque promotor anticipó que realizará modificaciones a la iniciativa original. Entre los temas que podrían ajustarse están los derechos de uso del agua para ejidatarios y comuneros, la transmisión de concesiones junto con las tierras, y garantías para evitar sanciones excesivas, especialmente en el ámbito agrícola.
Pese a las modificaciones, los promotores recalcaron que el objetivo central sigue siendo ordenar la asignación del recurso, prevenir el acaparamiento de concesiones y garantizar el acceso al agua con regulaciones claras sobre su uso, herencia o traslado.
Las organizaciones agrícolas y usuarios rurales han expresado preocupación porque la propuesta podría reducir los volúmenes de agua asignados, afectar créditos agrícolas y complicar la herencia o venta de tierras con derechos sobre agua. Por su parte, ambientalistas han alertado sobre riesgos vinculados con cambios de uso del líquido o posibles vertimientos en zonas mineras.
La expectativa —según lo expuesto por Monreal— es que, tras la liberación del dictamen, se respeten los plazos reglamentarios: cinco días para su análisis en comisiones y luego la discusión en el pleno. Con ello, la discusión en tribuna podría comenzar la próxima semana.