Un dron de la Fuerza Aérea de Estados Unidos ingresó al espacio aéreo mexicano y efectuó un vuelo de reconocimiento sobre el municipio de Valle de Bravo, Estado de México, de acuerdo con registros de la plataforma Flightradar.
Se trató de un modelo MQ-9B Guardian, fabricado por General Atomics y operado de forma remota por personal estadounidense. La aeronave despegó este miércoles desde San Angelo, Texas, y permaneció cerca de dos horas en territorio mexicano, alcanzando una altitud de 24 mil pies. Durante ese lapso, efectuó múltiples recorridos sobre la zona antes de que su señal se perdiera, sin confirmación oficial sobre su retorno a Estados Unidos.
El periodista especializado en seguridad, José Luis Montenegro, señala que Valle de Bravo se encuentra dentro de las áreas controladas por Johnny Hurtado Olascoaga, alias El Pez, y José Alfredo Hurtado Olascoaga, conocido como La Fresa, líderes de la Nueva Familia Michoacana.
Hasta el momento, el gobierno mexicano no ha emitido información sobre si el vuelo contaba con autorización o si formaba parte de alguna operación conjunta de inteligencia.
El hecho ocurre en el contexto de la revelación, el 8 de agosto, de que el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó de manera secreta una directriz para autorizar el uso de la fuerza militar contra grupos designados como organizaciones terroristas extranjeras, incluidos los cárteles de la droga. Según The New York Times, dicha medida permite al Ejército estadounidense ejecutar operaciones fuera de su territorio.
La decisión se alinea con posturas de funcionarios estadounidenses que han insistido en no considerar a los cárteles como pandillas comunes, sino como organizaciones con capacidad para controlar regiones y acceder a armamento de alto poder.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum descartó cualquier posibilidad de intervención militar de Estados Unidos en territorio nacional.
“Estados Unidos no va a venir a México con militares, no va a haber invasión, esto está totalmente descartado”, afirmó en conferencia de prensa el 8 de agosto.
El MQ-9B Guardian, según datos del fabricante, es una aeronave no tripulada diseñada para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. Cuenta con una autonomía superior a 27 horas, puede operar a una altitud máxima de 50 mil pies y soporta una carga útil aproximada de 1.7 kilogramos.