El gobierno de Estados Unidos, a través de la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN), emitió una alerta dirigida a empresas de servicios monetarios para que refuercen el control y denuncien operaciones sospechosas en transferencias de fondos entre EE. UU. y México, especialmente cuando intervienen extranjeros sin estatus migratorio legal.
La alarma, presentada este 28 de noviembre de 2025, advierte que toda transacción de al menos 2 000 dólares debe ser reportada como actividad sospechosa si se tiene indicio de que los fondos provienen de empleo ilegal o de recursos obtenidos ilícitamente en Estados Unidos.
Según la alerta, el objetivo es evitar que migrantes indocumentados utilicen las remesas o transferencias transfronterizas como mecanismo para introducir dinero obtenido de forma ilícita al sistema financiero estadounidense.
Aunque reconoce que la mayoría de las remesas son legítimas y representan un apoyo importante para familias en el extranjero, FinCEN subraya los riesgos de lavado de dinero, financiamiento del terrorismo y otras actividades delictivas asociadas a transferencias con alto volumen o de remitentes ubicados en zonas geográficas sensibles.
La medida implica una presión adicional sobre empresas de remesas, casas de cambio y otros negocios de servicios monetarios, obligándolos a reforzar sus mecanismos de detección y reporte ante operaciones extranjeras sospechosas.