La economía de México registró un crecimiento nulo en octubre, según el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), lo que alimenta temores sobre un posible enfriamiento más prolongado del crecimiento.
El estancamiento obedecería a una caída de 2.1 % anual en el sector industrial y un avance moderado en servicios de sólo 0.9 %, por debajo del 1.1 % registrado el mes anterior.
Con base en estas estimaciones, se anticipa que el Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre podría haber sufrido una contracción de 0.6 %, lo que sugiere una economía con baja capacidad de recuperación.
Entre enero y octubre de este año, el crecimiento acumulado fue de apenas 0.1 % en términos anuales, cifra más baja desde 2020 para un periodo similar.
Algunos especialistas advierten que estos datos pintan un panorama de “recesión técnica”, aunque no es una definición oficial hasta que un comité de ciclos económicos lo confirme.
Pese a este panorama, analistas vislumbran algunos factores que podrían apoyar un repunte hacia final de año, como recortes en la tasa de interés por parte del Banco de México y un impulso en sectores rezagados como la minería petrolera.
Para 2026, la expectativa de varios economistas apunta a una recuperación lenta: se proyecta un crecimiento entre 0.4 % y 1.6 % dependiendo de las políticas monetarias y presupuestales que se adopten.