El Hijo del Santo, ícono de la lucha libre mexicana, confirmó su retiro definitivo del cuadrilátero con una gira de despedida que pondrá fin a más de cuatro décadas de carrera profesional. Las últimas tres funciones se realizarán el 29 de noviembre en Monterrey, el 6 de diciembre en Guadalajara y el 13 de diciembre en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México, donde se espera una emotiva celebración de su legado.
Durante una conferencia de prensa, el heredero del Enmascarado de Plata expresó su gratitud al público, medios y colegas, destacando que su mayor anhelo era despedirse con dignidad y rodeado del cariño de la afición. “No hay sueños pendientes, todos se han cumplido”, afirmó el luchador, quien debutó en el Toreo de Cuatro Caminos y participó en empresas como Triple A, WWF (hoy WWE), además de presentarse en Japón y Puerto Rico.
A lo largo de su carrera, acumuló cerca de 80 luchas de apuestas, enfrentando a figuras como Perro Aguayo, Silver King, Doctor Cerebro y Ángel Blanco Jr. Entre sus combates más recordados mencionó la conquista de la máscara de Black Cat y las cabelleras de Eddie Guerrero, Rod Machine y Lobo Rubio.
Más allá de los títulos y rivalidades, El Hijo del Santo destacó el valor de la disciplina y el respeto en el deporte. En su mensaje a las nuevas generaciones, instó a dignificar la lucha libre y a subir al ring por pasión, no por fama. Su compromiso con el profesionalismo lo convirtió en un referente dentro y fuera del ring.
Su influencia trascendió el ámbito deportivo, inspirando a músicos y artistas. Desde canciones como “El Guacarrock del Santo” de Botellita de Jerez hasta homenajes en cine, su figura se consolidó como símbolo cultural. “Es hermoso que te dediquen una canción. Soy muy bailador, aunque sin máscara”, comentó con humor.
El luchador agradeció a OCESA por el respaldo en esta gira final y reconoció que, aunque algunas ciudades quedarán fuera, no planea extender las funciones. En el futuro, podría participar en eventos especiales sin subir al ring, siguiendo el ejemplo de su padre.
Finalmente, dedicó un mensaje a su público: “Sin ustedes, nada sería posible. Gracias por acompañarme todos estos años, como lo hicieron con mi padre. Espero que ahora sigan apoyando a Santo Jr.”.
Con esta gira, El Hijo del Santo cierra una etapa histórica en la lucha libre mexicana, consolidando su lugar como una de las figuras más emblemáticas del deporte y la cultura nacional.