Nunca me he dado el título de especialista en economía, aunque después de tantos años escribiendo sobre empresas y negocios me defiendo. Casi nunca abordo estos temas porque existen colegas con décadas de experiencia.
Pero la presentación del Paquete Económico ocurre mientras crece la preocupación por el déficit público, es decir, la diferencia entre lo que el gobierno gasta y lo que ingresa. Durante años se repitió que había que controlar el gasto para sanear las finanzas. El problema es que también se dejó de invertir lo suficiente en infraestructura y bienestar, mientras en otros momentos hubo recursos que terminaron en corrupción y malos manejos.
Por eso, la Consolidación Fiscal se convirtió en una especie de mantra para reducir el déficit y estabilizar la deuda como proporción del PIB. El déficit funciona como un chaneque que nadie quiere provocar, aunque tampoco queda claro cómo espantarlo.
El problema es que recortar el gasto a lo bruto puede terminar afectando la inversión pública, el consumo y el crecimiento. Más importante que la cifra final del déficit lo importante es conocer cómo Hacienda pretende alcanzarla.
Una opción está en recaudar mejor sin aumentar impuestos. El SAT ya utiliza herramientas digitales y sistemas de análisis para detectar inconsistencias y combatir la evasión y la elusión fiscal. La inteligencia artificial puede ampliar esa capacidad sin cargar más impuestos sobre quienes ya cumplen.
Otra alternativa está en acelerar la inversión privada y aprovechar el nearshoring. Para conseguirlo no basta ubicación geográfica. También hace falta que abrir una empresa y obtener permisos sea pronta y expedita. Eso ya se está logrando.
Estoy seguro de que la simplificación administrativa puede funcionar como un estímulo económico de costo reducido para las finanzas públicas. La Ley Nacional para Eliminar Trámites Burocráticos busca homologar requisitos, reducir cargas regulatorias y utilizar herramientas tecnológicas en los tres órdenes de gobierno.
Por eso la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones ya inició mesas de trabajo con autoridades estatales y municipales para implementar la ley. El sector empresarial también respalda la reducción de trámites porque permite destinar recursos a contratación, inversión y capacidad productiva.
El déficit seguirá haciendo ruido. La diferencia estará en enfrentarlo solamente con recortes o también mediante mejor fiscalización, menos burocracia y mayor inversión privada.
Inflación médica
Especialistas participantes en un webinar de Soy Paciente señalaron que las familias mexicanas enfrentan una creciente presión económica para atender sus necesidades de salud. Ante este escenario, los especialistas recomendaron a la población informarse sobre sus opciones, comparar precios y fomentar una mayor participación ciudadana.
HUGO GONZALEZ GALLARDO
COLUMNISTA
EL UNIVERSAL, CONTRARÉPLICA
Director de tecnoempresa.mx
M.- 55 17733240
@hugonzalez0