El mercado hipotecario mexicano mostró una contracción durante el primer semestre de 2025, luego de haber alcanzado niveles récord en 2021 y 2022. De acuerdo con el informe Situación Inmobiliaria de BBVA México, el monto total de créditos hipotecarios disminuyó 4.5 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, reflejando un enfriamiento en la demanda de financiamiento para vivienda.
El número de hipotecas también cayó, pasando de 246 000 a 224 000 créditos entre enero y junio, lo que representa una reducción de 9 %. A pesar de esta baja en el volumen, el monto promedio de los préstamos aumentó alrededor de 5 %, impulsado por el incremento sostenido en los precios de la vivienda en distintas regiones del país.
En el sector público, el Infonavit registró una disminución de 9.1 % en la colocación de créditos, aunque el monto promedio de financiamiento creció 1.1 %. El Fovissste, por su parte, mostró una caída más pronunciada, superior al 20 % en número de créditos y del 16.7 % en los montos otorgados.
La banca comercial también presentó una contracción de casi 6 % en el número de hipotecas y una reducción de 3.5 % en el monto promedio. En el segmento de vivienda de interés social, los créditos se desplomaron 66 % respecto al mismo periodo de 2023, mientras que en el mercado de vivienda media la baja fue de 18.2 %.
A diferencia de estos segmentos, la vivienda nueva tuvo un ligero crecimiento de 0.6 % en el número de créditos, aunque con una disminución de 2.8 % en el monto promedio, que se ubicó en aproximadamente 1 077 000 pesos. En promedio general, los montos hipotecarios pasaron de 2 500 000 pesos en 2023 a cerca de 2 247 000 pesos en junio de 2025.
Analistas consideran que esta desaceleración responde a un cambio de ciclo en el mercado inmobiliario, afectado por el encarecimiento de la vivienda, el aumento de las tasas de interés y un entorno macroeconómico más restrictivo. En los próximos meses, se prevé que el comportamiento del crédito hipotecario dependa de los ajustes monetarios, las políticas de vivienda y la evolución del poder adquisitivo de las familias mexicanas.