Científicos descubrieron que, cuando se expone a una luz ultravioleta el pelaje del ornitorrinco, este se ilumina de verde. Por primera vez se presenta este fenómeno en un mamífero que pone huevos, a este fenómeno se le conoce como biofluorescencia en un monotrema.
Otros dos mamíferos también cuentan con esta característica, la zarigüeya y la ardilla voladora.
Este fenómeno se descubrió mientras se buscaban líquenes, ahí fue visto un efecto rosado en una ardilla voladora.
Con los ornitorrincos ocurrió el descubrimiento en tres especímenes disecados: una hembra y un macho del Museo Field de Historia Natural en Chicago; el otro macho fue del Museo Estatal de la Universidad de Nebraska.
El pelaje marrón del ornitorrinco absorbe los rayos UV y vuelve a emitir luz visible, haciéndola fluorescente, por eso es que se puede ver de color verde.
Al tratarse de animales nocturnos, tanto el ornitorrinco, la zarigüeya y la ardilla voladora, la biofluorescencia funcionaría como un mecanismo de interacción para la oscuridad.
“Fue una mezcla de serendipia y curiosidad lo que nos llevó a iluminar con luz ultravioleta a los ornitorrincos del Field Museum”, expresó Paula Spaeth Anich, profesora del Northland College y miembro de la investigación.
“Pero también estábamos interesados en ver qué tan profundo en el árbol de los mamíferos llegaba el rasgo del pelaje biofluorescente. Se cree que los monotremas surgieron del linaje marsupial-placentario hace más de 150 millones de años. Por lo tanto, fue intrigante ver que estos animales que son parientes tan lejanos también tengan pelaje biofluorescente”, finalizó.