Por Elia Cruz Calleja
Estados Unidos nuevamente se lanza contra Cuba. Ahora, durante la 56 Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que se celebra en la ciudad de Panamá, el subsecretario del Departamento de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, señaló que el gobierno de la isla “se está desmoronando” y por ello debe hacer cambios políticos porque amenazó que “no tiene opción”.
Durante su intervención —la cual le adelantaron porque iba a regresar a Estados Unidos—, el autodenominado “quita visas” acusó al gobierno de Cuba de ser aliado de sus “adversarios” y de no haber celebrado elecciones durante 67 años, mismo en los que ha gobernado el régimen castrista.
Ello, dijo, ha llevado al debilitamiento de las instituciones democráticas y al fomento de la inestabilidad social de todo el hemisferio. En ese sentido, dijo que no debe haber tolerancia a los regímenes totalitarios en América, en referencia también al caso de Nicaragua, gobernado por Daniel Ortega.
“Respecto a Cuba, seré igualmente directo. Cuba es un Estado fallido, aliado de nuestros adversarios, a 145 kilómetros de Estados Unidos, con una larga historia de debilitamiento de las instituciones democráticas y fomento de la inestabilidad social en todo el hemisferio.
“El régimen comunista autoritario de La Habana, que lleva 67 años en el poder sin elecciones, se está desmoronando y debe implementar reformas económicas y políticas inmediatas. No tiene otra opción. Debemos exigir, asimismo, las mismas libertades fundamentales para el pueblo nicaragüense. Debe haber tolerancia cero para los regímenes totalitarios en nuestro hemisferio”, expresó.
Landau también se refirió al caso de Bolivia donde comunidades completas se han pronunciado en contra del presidente derechista Rodrigo Paz Pereira que fue investido en noviembre del año pasado, pero que aseguró que estas protestas son perpetradas por quienes perdieron la elección, es decir, la izquierda.
“Nos enfrentamos a otra prueba que se está desarrollando en este preciso momento. Bolivia atraviesa una crisis. Los ciudadanos bolivianos eligieron un nuevo rumbo el año pasado al elegir al presidente Rodrigo Paz, ese mandato democrático ha sido respondido con violencia perpetrada por quienes perdieron en las urnas. Esto no es una disputa política, es un ataque a la democracia misma. En las disputas políticas, las turbas no salen a bloquear carreteras, no impiden por la fuerza la entrada de alimentos y medicinas a la ciudad, no levantan barricadas ni intentan forzar la renuncia del presidente”, sostuvo.
Asimismo, señaló que la democracia no termina cuando se cuentan los votos y los observadores se marchan, por ello, cuestionó a la OEA de qué manera responderá a hechos de este tipo en donde “opositores violentos intenten anular esos resultados”. Además, llamó a los Estados miembros a atender el llamado de Bolivia a tomar medidas concretas en apoyo del gobierno electo, los procesos democráticos pacíficos y el orden constitucional.
El representante de Estados Unidos recordó incluso cuando su gobierno junto con el de Argentina encabezado por el ultraderechista Javier Milei, organizaron un evento para apoyar al gobierno electo de Bolivia y denunciar a quienes aseguran “buscan derrocarlo”.