Durante la marcha convocada por jóvenes autodenominados de la “Generación Z”, un grupo encapuchado provocó enfrentamientos con la policía en el Zócalo y causó destrozos frente a Palacio Nacional y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Desde el inicio, un sector de manifestantes trepó las vallas metálicas que resguardaban Palacio Nacional; otros golpearon las barreras con martillos, esmeriles y alicates para tratar de romper las uniones. Ante esto, los policías respondieron lanzando gas lacrimógeno y el contenido de extintores.
Los confrontamientos se prolongaron por más de una hora: los jóvenes, algunos con el rostro cubierto, lograron derribar varias secciones de las vallas. A pesar de esto, los uniformados formaron muros con sus escudos para repeler el avance.
En ese momento, manifestantes entonaron consignas como “no me representas”, “fuera encapuchados” y “Morena va a caer”, mientras que también sonaba por bocinas la canción Gimme the Power de Molotov.
Aproximadamente a las 14:00, los policías se replegaron un poco después de que los manifestantes lograron arrastrar un muro de nueve vallas hasta la plancha del Zócalo, donde finalmente lo derribaron.
Simultáneamente, otro grupo de encapuchados intentó ingresar por la fuerza a la SCJN. Algunos escalaron hasta las ventanas superiores y rompieron cristales; también pintarrajearon la fachada con aerosol con mensajes de protesta. Los policías al interior del edificio lanzaron gas de extintores para impedir su entrada.
Alrededor de las 15:34, los agentes se desplegaron a lo largo de la plancha del Zócalo para dispersar a quienes aún permanecían.
Varios manifestantes huyeron, aunque algunos regresaron y hubo momentos de tensión hasta que finalmente se retiraron por distintas calles cercanas.