La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lanzó un llamado urgente a las autoridades para que la libertad no sea tratada como una “concesión sino garantía”, al tiempo que pidió frenar la violencia, atender a las víctimas de desaparición y proteger la libertad de expresión en el marco del 216 aniversario de la Independencia de México.
En su mensaje titulado *“Llamados a la libertad”*, los obispos señalaron que el país llega a 2026 con avances en derechos, pero también con “heridas abiertas” como el crimen, la impunidad, la desigualdad y el desplazamiento forzado de comunidades. “A quienes gobiernan, en todos los órdenes, les pedimos que la libertad no sea concesión sino garantía; que la seguridad y la justicia dejen de ser promesa; y que se escuche a las víctimas”, enfatizó la cúpula eclesiástica.
De cara al proceso electoral de 2027, el Episcopado pidió a los actores políticos mantener un debate público respetuoso de la pluralidad y garantizar la protección de periodistas. También reivindicó el derecho a la libertad religiosa y de conciencia, evocando el centenario de la Guerra Cristera, conflicto que calificaron como una lección histórica sobre los riesgos de restringir libertades.
La Iglesia recordó que no es “huésped” en el país, sino parte de su tejido social mediante comedores, albergues para migrantes y centros de derechos humanos. Afirmó que su labor busca “denunciar sin odio” la situación nacional y contribuir a la reconstrucción de la paz.
El pronunciamiento ocurre en un contexto marcado por la crisis de violencia y la cifra de más de 130 mil personas desaparecidas, según estimaciones del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y la Democracia (IMDHD). La publicación coincide con las conmemoraciones del Grito de Dolores y la agenda política rumbo a las elecciones de 2027.