El gobierno de España anunció que no permitirá el uso de su espacio aéreo ni de sus bases militares a aviones estadounidenses implicados en ataques contra Irán. La ministra de Defensa, Margarita Robles, explicó que esta decisión se comunicó desde el inicio a Washington y que busca evitar cualquier acción que pueda contribuir a una escalada del conflicto.
Robles subrayó que la postura española es clara: “No se autoriza el uso de las bases y, por supuesto, no se autoriza el uso del espacio aéreo español para actuaciones que tengan que ver con la guerra en Irán”. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, añadió que la medida responde al objetivo de no fomentar una intensificación de la guerra.
Desde la Casa Blanca, un funcionario declaró que las fuerzas estadounidenses están cumpliendo o superando sus objetivos dentro de la operación Epic Fury y que no requieren apoyo de España ni de otros países.
Por su parte, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, criticó la postura española en una entrevista con Al Jazeera, señalando que la negativa de un miembro de la OTAN a permitir el uso de sus bases militares en un momento de contingencia contradice el espíritu de cooperación de la alianza. Rubio afirmó que otros países europeos también han adoptado posiciones similares.
La decisión española se suma a la negativa de otras naciones europeas a involucrarse en la ofensiva contra Irán, lo que ha generado tensiones diplomáticas en el seno de la OTAN y en las relaciones bilaterales con Estados Unidos.