La Administración de Donald Trump abrió un frente diplomático con España tras la eutanasia de Noelia Castillo, al instruir a su embajada en Madrid investigar las circunstancias de la actuación de las autoridades españolas. El gobierno estadounidense busca esclarecer tanto las agresiones sexuales denunciadas por la joven como el proceso de autorización y ejecución de su muerte asistida.
De acuerdo con información publicada por The New York Post, Washington ordenó a sus diplomáticos expresar al Ejecutivo de Pedro Sánchez la “seria preocupación” por lo que considera fallos sistémicos en materia de derechos humanos en el manejo del caso. El documento señala que no se habrían depurado responsabilidades penales por las agresiones sufridas por Castillo.
La embajada estadounidense tiene como plazo hasta el 3 de abril para trasladar estas inquietudes al gobierno español, lo que convierte un asunto interno en una cuestión bilateral. El movimiento somete a Madrid al escrutinio directo de Washington en un tema de alta sensibilidad política, jurídica y moral.