El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que la administración de Donald Trump no ha solicitado al gobierno mexicano detener el suministro de petróleo hacia Cuba, pese a las restricciones impuestas sobre la isla.
En paralelo, Trump advirtió que Cuba se encuentra “aislada del petróleo venezolano” y sugirió que la nación caribeña debería alcanzar un acuerdo antes de que la situación se agrave. La declaración se enmarca en la estrategia de presión de Washington sobre la industria energética de Venezuela.
Wright detalló que existe una alta probabilidad de que compañías estadounidenses comiencen a invertir en proyectos petroleros venezolanos, lo que, según dijo, podría generar cambios rápidos y mejoras en el país sudamericano. “Eso dependerá de las empresas estadounidenses. Es ciertamente una posibilidad muy real”, señaló.
El funcionario agregó que la influencia de Estados Unidos ya se encuentra presente en Venezuela y que el proceso de intervención energética apenas suma ocho días, pero ha tenido un inicio sólido.
Las declaraciones refuerzan la postura de la administración Trump en torno a la política energética regional, con un enfoque en limitar el acceso de Cuba a recursos estratégicos y aumentar la presencia de empresas estadounidenses en el sector petrolero venezolano.