El gobierno de Estados Unidos anunció la asignación de 234 millones de dólares destinados a reforzar el sistema de justicia laboral en México, con el objetivo de garantizar mejores condiciones para los trabajadores y dar cumplimiento a los compromisos establecidos en el marco del T-MEC.
La inversión se enfocará en apoyar la implementación de tribunales laborales, fortalecer la capacitación de jueces y personal especializado, así como mejorar los mecanismos de resolución de conflictos entre empleados y empleadores. Con ello se busca consolidar un modelo más transparente y eficiente que asegure el respeto a los derechos laborales.
Autoridades estadounidenses señalaron que este financiamiento forma parte de una estrategia de cooperación bilateral que pretende impulsar la competitividad regional y garantizar que las empresas cumplan con estándares internacionales en materia de trabajo digno.
Por su parte, representantes del gobierno mexicano destacaron que los recursos permitirán acelerar la consolidación de la reforma laboral, considerada una de las más importantes en las últimas décadas, y que busca erradicar prácticas como los contratos de protección y fortalecer la libertad sindical.
México enfrenta retos para garantizar la plena aplicación de la reforma laboral, especialmente en sectores estratégicos como la industria automotriz y manufacturera, donde se han registrado denuncias de violaciones a derechos de los trabajadores.