El Departamento de Estado de Estados Unidos informó que en lo que va de la administración de Donald Trump se han revocado más de 175 mil visas a ciudadanos extranjeros. La medida se aplicó a personas vinculadas con delitos, fraude, abusos al sistema migratorio y amenazas a la seguridad nacional.
De acuerdo con la dependencia, la mayoría de los casos están relacionados con incidentes con las fuerzas del orden, como agresiones, conducción bajo los efectos del alcohol o drogas, robo y delitos ligados al narcotráfico. Entre los ejemplos difundidos se mencionan extranjeros que celebraron el asesinato de Charlie Kirk, un acusado de agresión sexual contra una persona con discapacidad mental y más de 100 padres que viajaban a Estados Unidos para dar a luz con el fin de obtener la ciudadanía para sus hijos.
En materia de política exterior, se revocaron visas a un ciudadano cubano vinculado con operaciones del régimen comunista, varios iraníes, un sujeto de Laos acusado de agresión sexual contra menores, además de un kuwaití que incitó a la violencia contra el presidente estadounidense.
El comunicado oficial subrayó que “una visa estadounidense es un privilegio, no un derecho”, y que el país continuará identificando y revocando permisos de ingreso a quienes representen un riesgo.
Aunque no se mencionó en el informe, se tiene conocimiento de que entre los casos figuran funcionarios mexicanos como Marina del Pilar Ávila, gobernadora de Baja California, y Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa.