Estudiantes de la maestría en Salud Pública del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) han emprendido una campaña en redes sociales para alertar sobre el riesgo de los microplásticos y su presencia en el agua, tanto embotellada como de grifo. Se estima que el 90% del agua embotellada y el 83% del agua de grifo contienen partículas de microplásticos, que son fragmentos de menos de cinco milímetros de este material. Estos desechos provienen de diversas fuentes, como ropa sintética, productos de belleza, de higiene y limpieza, entre otros.
Datos recientes del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) indican que cada año se generan 430 millones de toneladas de plástico en el mundo, siendo el 66% productos de vida corta que contribuyen a la contaminación de los océanos. La campaña en redes sociales advierte que los seres humanos respiramos más de mil partículas de microplásticos al año, y tan solo cinco gramos de plástico por semana equivalen a una tarjeta de crédito. Estas partículas representan una amenaza para el medio ambiente, ya que afectan a la flora y fauna marina, y finalmente ingresan en la cadena alimenticia humana.
El objetivo de la campaña es sensibilizar a la población sobre la importancia de disminuir o eliminar el uso de plásticos de vida corta, como los empaques de alimentos, bolas de plástico, botellas de agua, vasos, platos y cubiertos desechables. Incluso destacan que los microplásticos han sido encontrados en la leche materna, lo que aumenta la vulnerabilidad de los lactantes.
El Pnuma resalta que debido a que el plástico es un material económico, duradero y versátil, se ha vuelto omnipresente en la vida diaria, y cada año 280 millones de toneladas de productos de vida corta terminan en la basura. Esta producción constante de plásticos tiene un efecto devastador en el medio ambiente, pues se derivan de combustibles fósiles como el petróleo crudo. Además, se estima que en 2019, los plásticos generaron mil 800 millones de toneladas métricas de emisiones de gases de efecto invernadero, representando el 3.4% del total mundial.
La campaña liderada por los estudiantes del INSP busca generar conciencia sobre el impacto ambiental y la salud pública que representa la contaminación de microplásticos, promoviendo la adopción de prácticas sostenibles y reduciendo la dependencia de plásticos de vida corta en la sociedad.